Cualquiera puede ser perdonado por sus "Plaid Habits", por muy extremos que sean, así que date el gusto y, de paso, vive una experiencia religiosa. Esta es la historia publicada en la edición de junio/julio de Nylon Magazine.


Estilismo por Liz Rundbaken (@iselizrund)
Fotografía por Gabriel Celeste (@gibaela)